La inklinación te da una visión diferente, quizás distorsionada, te sitúa en la inseguridad permanente, te hace sentir. Nunca acabas de saber si vas a caer, a luchar por tu propia erección o a seguir, sencillamente, en un abismo que te recuerda a ti misma y a todo lo demás. A veces pasa eso, que a una le da por pensar o por inklinarse a hacerlo.
dilluns, 10 de gener del 2011
inklinado a la esclavitud
"Si es casto, entonces no es arte" (Pablo Picasso, 1971). También dijo "Las mujeres son máquinas para sufrir". En todo caso, creo que Pablo se liberó de un gran peso cuando su deseo sexual se tranquilizó a la edad de... ¡vamos hombre, pero cómo voy yo a saber eso!
Todas son frases que dicen y dicen que dijo. No tengo ni idea de si son reales o no. Pero me vienen bien para hablar de la inklinación a la esclavitud que genera en algunas personas el deseo sexual, ¿o es la falta de amor?
No estoy hablando de patologías, ni de relaciones de poder entre hombres y mujeres. Estoy hablando de emociones intensas, de impulsos irreprimibles, de guerras contínuas entre el corazón, la mente, el cuerpo físico y el emocional. Todos ellos dentro de una misma persona.
Creo que a ese tremendo hábito también se le llama "el pan nuestro de cada día" y que algunos de nosotros hacemos de tal banquete todo un festín artístico y masoquista. Y no saciados, rogamos en nuestras oraciones y pedimos más: "danos de hoy", según tengo entendido...
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